Comparto los ideales del Dr. Manuel Román con respecto a los arcos. DEben individualizarse, por supuesto, y hay que partir de una forma simple, como el arco Standar o de HAWLEY propuesto en la técnica de Twedd. Es una forma de arco simple, sencilla, se puede modificar dependiendo de las características del paciente, y los segmentos posteriores son rectos, sin mayor complicación, para una mejor coordinación de arcos. Únicamente debemos cuidar la distancia intercanina, pues si la ensanchamos de más, corremos el riesgo de llevar las raíces de los caninos hacia corticales, y anclarlos cuando no lo queramos, o incluso producir dehiscencias o fenestraciones. es conveniente respetar el ancho intercanino del paciente SIEMPRE. Es mentira que únicamente con arcos suaves se pueda obtener una expansión efectiva de las bases apicales, lo único que se puede hacer es inclinar las coronas y producir interferencias oclusales.
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