Las mordidas cruzadas representan una de las maloclusiones que encontramos con mayor frecuencia en la clínica de ortodoncia. Esta anomalía intermaxilar en el plano horizontal debe ser tratada precozmente debido a que provoca una inestabilidad ortopédica causando una desviación en el crecimiento y desarrollo facial produciendo como consecuencia una alteración ósea a nivel transversal con la consecuente asimetría facial, aumentando además la probabilidad de futuros problemas musculares y articulares. Es por ello que ha de realizarse un correcto diagnóstico y un tratamiento lo más precoz posible (a partir de los 3-4 años). Este artículo propone un método ortodóncico simple y sencillo con ausencia de aparatología ortodóncica, con el que realizaremos una labor preventiva y buscaremos una rehabilitación tanto de la forma como de la función.